martes, 26 de abril de 2011

El partido de fútbol





Estábamos jugando un partido de fútbol de niñas en la plaza, y empezamos a hacer los equipos, uno de las blancas y otro de las rojas. Yo estaba en el equipo blanco. Nos pusimos en nuestro sitio, y a mí me tocó de portera. En el equipo contrario había una niña con la que yo me llevaba muy mal. Ella jugaba de delantera y no se le ocurrió otra cosa que tirarme los balones en la cara. Yo me enfadé, cogí el balón y se lo tiré también a la cara y le dije que, como no me pidiera perdón delante de todo el equipo, lo seguiría haciendo. Entonces esa niña no dudó en pedir disculpas. Nos pusimos en un círculo todas las niñas de los dos equipos, y ella me pidió perdón. Desde entonces nos llevábamos muy bien, éramos como hermanas. Pasábamos todo el día juntas, una en la casa de la otra. La mayoría de los fines de semana, ella se quedaba a dormir en mi casa y yo en la suya. Pero un día tuvimos una pelea un poco fuerte y decidimos no hablarnos más. A mí me daba mucha pena, creo que igual que a ella. Ella se echó novio, y yo también. Ellos se llevaban muy bien, hasta que un día me puse mala, y necesitaba la compañía de mi amiga, se lo dije a su novio por el móvil. Él la llamó, y le dijo que viniera a mi casa porque yo estaba mala. A la media hora cosa así, llamaron a mi portero electrónico. Mi madre abrió, ella entro en mi cuarto. Nos pedimos perdón y desde ese día no nos hemos peleado más.

1 comentario:

  1. Tamara eso no puede ser hay que guardar rencor siempre jajaja

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